sábado, 10 de septiembre de 2016

La dicha de ser padre



Ser padre es una experiencia cautivadora. No importa la forma en la que uno haya adquirido la paternidad; ser papá siempre resulta emocionante. En mi caso; yo, me casé, y luego de unos meses mi esposa quedó embarazada. Pero no todos llegaron a ser padres mediante esta vía. Algunos se anticiparon al matrimonio, otros por el calor hormonal de la adolescencia, algunos bajo la influencia del alcohol o las drogas y por último aquellos que adoptan un bebé.

Pienso que la ruta de llegada no es muy importante, porque una vez que el bebé nace, lo más importante es él. A partir de ese momento la vida cambia; ya nada es igual que antes. Casi todo gira en torno al nuevo integrante de la familia, por lo menos hasta su primer año.

Para mí, tener en mis brazos a mi hija recién nacida, pequeña, totalmente indefensa, tierna y frágil, me llenó de ternura y por primera vez en mi vida sentí en mi interior una mezcla de emociones que no había experimentado antes y que me resulta difícil describir. Lo tomé en mis brazos, lo acerqué más hacia mi pecho y mis ojos se pusieron vidriosos por las lágrimas que se me derramaron de emoción.

Después de ese día, hasta hoy, estoy aprendiendo a ser padre. Ser papá es como dirían los grandes teóricos “es hacer trabajo de campo”, o como diría Joan Manuel Serrat: “caminante se hace camino al andar” padre se hace padre al ser padre. Ser padre es una experiencia cautivadora.
 
Hasta la próxima!!!